¿Qué es la terapia cognitiva-conductual?

Al hablar de psicoterapia, existen muchos tipos de terapias que pueden ser bastante interesantes como la terapia cognitiva-conductual. En especial porque esta ayudará a que se tome conciencia de los pensamientos imprecisos o negativos, con lo cual se pueden visualizar las situaciones exigentes con mayor claridad, respondiendo a ellas de una forma efectiva.

Sin duda esta es una herramienta muy útil, incluso si se utiliza en solitario para tratar los trastornos de salud mental como el estrés, el TEPT o algún trastorno de la alimentación. Es un tipo de terapia que puede ayudar a las personas a aprender cómo manejar las situaciones de estrés de la vida de una forma realmente efectiva y sencilla.

¿Para qué se utiliza la TCC?

Esta es una terapia que se utilizará para tratar una gran gama de problemas, y que está orientada a problemas específicos. En todo tipo, esta terapia es una gran herramienta que permite abordar los desafíos emocionales de cada paciente de una forma óptima.

Además, esta también permite que se pueda dar un tratamiento efectivo a los problemas de salud mental. En muchas ocasiones esta terapia se debe combinar con otros tipos de terapias psicológicas para que se puedan tener unos buenos resultados con cualquier tipo de paciente.

Riesgos de la terapia cognitiva conductual

Esta es una terapia que presenta pocos riesgos, pero con la cual puedes sentirte incómodo en ciertas ocasiones. Esto debido a que esta es un tipo de terapia que te permitirá explorar tus sentimientos y emociones, así como experiencias dolorosas.

Por este motivo, debes estar consciente de que es posible que llores, te angusties o que te enojes en alguna sesión difícil. Por este motivo, debes tener claro que esta debe ser abordada por un terapeuta cualificado, porque así reducirás los riesgos de que algo vaya a salir mal y podrás hacer frente a cualquier situación.