Limpieza y mantenimiento de los pavimentos de microcemento

mantenimiento de los pavimentos de microcemento

Es importante conocer sus cualidades y características para darle un uso adecuado a los suelos de microcemento, de lo contrario podrían sufrir desgastes o marcas no deseados.

 

El microcemento alcanzará su mayor resistencia y dureza una vez pasado un mes desde la aplicación. Si bien a los un par de días ya se puede pisar, el microcemento alcanza en las primeras cuarenta y ocho horas el sesenta por ciento  de sus peculiaridades mecánicas y de resistencia química, y su curado total se genera a las cuatro semanas.

Estos suelos no son tan duros y resistentes como se cree

El mayor peligro de rayado de los pavimentos de microcemento se da en estas  primeras semanas de vida. Es, por lo tanto, fundamental el cuidado que se le dé al pavimento en ese periodo para poder contar con de un acabado impecable.

Los dos primeros días tras la aplicación del microcemento se debe pisar lo menos posible, no se debe adecentar o bien lavar con ningún producto y eludir que se viertan líquidos.

A lo largo de la primeras cuatro semana (sobre todo la primera), es conveniente resguardar el pavimento progresivo dentro de lo posible, teniendo singular cuidado de no arrastras muebles, y eludiendo derramamiento de líquidos (en tanto que la porosidad todavía no está cerrada absolutamente).

Va a ser transitable con mucho cuidado un par de días tras el sellado de los pavimentos, y transitable con toda normalidad una semana tras su aplicación.

Aconsejamos eludir el arrastre de objetos pesados para no dañar la superficie. Al mover muebles: “levantar y respaldar”, jamás arrastrar. Va a ser preciso resguardar el pavimento del moblaje (patas metálicas, superficies punzantes o bien tajantes), y de los objetos con superficies de contacto abrasivas o bien de peso notable. Los cuidados son afines a los de un parqué de madera natural.

La impermeabilidad del microcemento depende de los selladores que lo resguardan. Para zonas húmedas, de tráfico medio o bien intenso y con necesidad de limpieza usual y profunda aconsejamos la utilización de barnices al disolvente.

En este blog explican las características del microcemento

La limpieza debe hacerse con jabones neutros, jamás con productos beligerantes ni desincrustantes. No va a deber dejarse jabón en contacto prolongado con el microcemento. Los productos alcalinos como el cloro, lejía, amoníaco, jabones y limpiadores generalmente, dañan las películas protectoras del microcemento.

Las zonas de empleo menos intenso pueden ser protegidas con embarnices al agua. En un caso así, el mantenimiento con ceras es fundamental en suelos y paredes en contacto con el agua. Es recomendable impedir encharcamientos permanentes y el contacto prolongado con la humedad. Hay que eludir por tanto, dejar alfombras y toallas mojadas en el suelo o bien macetas que pierdan líquido.

Aconsejamos cuidar periódicamente los pavimentos de microcemento con ceras acrílicas. La frecuencia del encerado va a depender del empleo, de las peculiaridades del sitio (tránsito, polvo circundante, etc…) y del barniz empleado para su protección. Aconsejamos el empleo de mopas pasar ceras para asegurar la adecuada aplicación del producto.